miércoles, 12 de noviembre de 2014

Más. Aún Más. (Ahora)

La verdad es que este miércoles me siento orgulloso y feliz. Y agradecido de ti y todos quienes me siguen columna a columna, de manera diaria o periódica. Llegar a las 38 mil visitas desde que inicie este hermoso recorrido con ustedes, no ha sido fácil. 38 mil visitas y de países maravillosos, cultural y humanamente hablando. Gente de Mundo. Universo al fin.

Justamente, anoche, en la inauguración de la Exposición Fotográfica Isla de Pascua, más allá de los Moais, de mi amigo y socio chileno, Ricardo Vidal Crisóstomo, me correspondía el privilegio de presentar dicha muestra gráfica de la Isla, y le decía al público asistente que la vida siempre, siempre, nos "regala" la bendición de recibir oportunidades, esperanzas, que están asociadas a esa certeza que todos llevamos dentro, y que muchas veces no nos damos cuenta que la tenemos.

La esperanza de querer, de trabajar, de sanar una enfermedad, de recibir un regalo, de decirle a alguien eso que tanto anhelabas pero por miedo nunca lo hiciste. La esperanza de viajar, de transformar y transformarte, de generar un cambio, de ganar un espacio. ¡Esperanzas, amig@s míos! 

Anoche, en la exposición, veía cada una de las fotografías que magistralmente nos expuso Ricardo, y sentía la fuerza, la inspiración, el amor que trasmite la naturaleza hacia nosotros. Y ahí, sin ninguna restricción, salvo el hecho que nos acerquemos a ella: al agua, a la cordillera, a la selva, al desierto, al mar, al bosque. Donde quiera que haya agua, hay vida. Suena cliché, pero eso así. Donde quiera que haya una señal de luz, de energía, habrá también eso que nuestro planeta nos regala a través de sus paisajes, su historia, y algo especial: SU GENTE. Nosotros, somos los protagonistas de este planeta que a veces se pierde entre tanto rencor, maldad, sufrimiento y contaminación.

La exposición de Ricardo me inspiraba anoche a decir que debemos creer en nosotros mismos. Creer más. Querernos más. Cuidar lo que tenemos. Dar gracias a Dios, todos los días por lo más lindo que tenemos a nuestro lado. Por las experiencias, tanto gratas como ingratas. Y superar aquellas limitaciones o factores de riesgo, barreras como es el miedo, el temor. 

Hoy, sí. Hoy. Debemos comenzar este trabajo, este camino. Seguir hacia adelante, en la búsqueda de nuestros mejores recursos y potencialidades: la fuerza de nuestras palabras, de nuestras acciones y de nuestros pensamientos. Nuestro quehacer, nuestro libre albedrío, que nos habilita para ser mejores, entre los mejores.

Hace mucho tiempo dejé de preguntarme porqué. Preferí el para qué. Y me ha dado resultado. Visualizar en positivo. Fotografiar lo bueno, lo oportuno, lo que me llena. Vaciar las dudas, los temores y la tristeza. Y llenar con mucha energía, amor, pasión, esperanzas e ideas (nuevas) mi día a día. Que es lo que hago a través de estas columnas que ya me han permitido tener dos libros: Buena Onda y A Pura (da) Vida!

Ya entramos a la recta final del año 2014, y es hora de ir haciendo los balances. Te garantizo que si haces raya para suma, lo mejor predomina. Comenzando por valorar las personas que tenemos a nuestro lado, y separando lo material. Y es ahora cuando debemos empezar a decretar y visualizar el 2015: qué queremos, cómo lo queremos y cuándo lo queremos. Con quién. 

Mi apuesta, se está cumpliendo. Las respuestas están a la vista. Y en la esperanza, deposito mi convicción de que llegaré a nuevos puertos, a nuevas personas, a mi corazón. Con la bendición de Dios y el Universo.

En amor.

Feliz miércoles de Primavera, desde acá, en Chile. Pura Vida!

Y gracias por las visitas de siempre, 38 mil veces gracias!

martes, 21 de octubre de 2014

Niño del Sol...Niño de la Luna...

La siguiente reflexión surge anoche. Al regresar de mis clases con alumnos de un Instituto Profesional, ya tarde. Cerca de las 10 de la noche. Luego de un día intenso. Trabajado e inspirado. Y en camino a mi casa, a descansar. Era mi recorrido habitual, en pleno centro de Concepción. Cercano a todo. Tiendas. Instituciones de Gobierno. Tribunales de Justicia. Organismos policiales. Restaurantes. Medios de Comunicación. Allí. Se dio una imagen que me entristeció y preocupó.

Era un niño de menos de tres años de edad, circulando por los pasillos de una galería del Centro de Concepción, pasillo colindante con los denominados "Cafés con Piernas", o más bien centros de prostitución, drogas y seguramente otros ambientes nocivos para ese angelito que deambulaba sin saber donde estaba. 

En ese momento pensé porqué. Hasta dónde somos capaces como sociedad para permitir que nuestros niños, hijos de la vida, del universo, de nuestro presente y nuestro futuro, deambulen entre el bien...y el mal. Y tan cercanos a ese inframundo obscuro. 

Lo curioso, es que cuando lo vi -cercado por un par de mujeres vinculadas a ese rubro nocturno- sentí una pena enorme. Pero también una luz en ese camino de obscuridad. Vi en él, esa luz blanca o azul. Esa estrellita de amor, de esperanza, en medio de ese pasillo de luces de neón, humo a cigarro barato y droga, y alcohol. Vi en ese hijo del sol, la vida misma. 

Caminé rápido y me fui a un recinto policial ubicado a tan solo tres cuadras del lugar a comentarle a un policía lo que vi. Inmediatamente, se paró de su asiento y se fue rápido al lugar a revisar esta situación. Desconozco lo que sucedió después. Quiero pensar que este policía y el pequeño hijo del sol, se encontraron. Y pudo sacarlo de ese pasillo del dolor, de la tristeza y la obscuridad. Y seguramente, habrá advertido a su madre. 

Quiero pensar que este hijo del sol, este soldadito de hojalata, sigue brillando, sigue sonriendo, frente a esa violencia. Y sus lágrimas, de niño, de corazón, se transforma en esperanzas, en luz. Para todos nosotros.

Para ti, querido niño del centro de Concepción y de nuestro planeta, dedico esta reflexión e invito a los miles que me leen en Chile y el resto del mundo, a que cuidemos a nuestros niños, los respetemos y protejamos. Para ti, dedico esta poesía......



"Niño del sol, y de la luna...niño de nuestra ciudad
paciencia...porque ese pasillo oscuro y triste, no son luces de neón ni humo...
ese pasillo es sólo un momento, entre tus lágrimas y sonrisas..
y quienes te vimos o no quisieron verte, te queremos, te ayudaremos...

Sufro por verte ahí, mi corazón partío...sueña ahora con la esperanza
que otro corazón robusto y seguro vaya por ti...que la balanza de la justicia se convierta en luz y sombra frente a tus moustruos que te persiguen...

Comprendo tu mensaje, mi niño del sol y de la luna....comprendo tu dolor pero también respiro tu amor, tu nacimiento....hacia la vida....

Así, chiquitico, como eres, Un grande serás.
Así como el mar, como el bosque..como tus castillos de chocolates y amigos imaginarios...serás feliz....

Niño del sol...Niño de la Luna..."


miércoles, 15 de octubre de 2014

El Mago y el Árbol

..faltaba poco para empezar y allí estaba. Firme. Infinito. Entre medio de Maestros o Bosques lleno de espíritu, de luz. De pasado y más allá, un futuro. 

Se detuvo. Lo observó. Y se acercó para olerlo. O sentir a través de su tronco como piel, desgastada por los siglos, seguía vivo. Y cuando lo acarició, despertó y a través de la brisa fresca y húmeda del aquel segundo,  el Árbol le susurró: ¿quién eres?

- Un Mago- le respondió.

-Y porqué viene un Mago hasta este lugar tan perdido en el tiempo y el espacio de nuestros pensamientos...- le preguntó el Árbol.

-Cuando viajaba sentí un aroma diferente. Sentí un deseo nuevo, misterioso. De llegar hasta acá. Necesitaba buscarte. Necesitaba estar aquí y verte de nuevo. Han pasado siglos desde aquella vez. Y aquí estás...

-Eres un Mago que viaja a través del tiempo, de mis siglos vividos. Y otros vacíos.  De las historias que he abrazado con mis hojas otoñales y otras verdes primaverales. Y aquí, en estas raíces, deposito una magia especial para tí...te esperaba.

En ese instante, el Mago, de ojos infinitos, brazos fuertes y piel dorada por los siglos de viajes y magia, se hinca. Posa su cabeza sobre el tronco del Árbol y una raíz emerge de la tierra humeda y dulcemente en aroma a bosque, y sube a través del tronco y llega hasta sus manos.

Allí, el Árbol suma fuerza, brisa, y con la luz del amanecer y el atardecer juntos, le susurra....

-Llegaste. Aquí estás. Aquí, está la Magia. Concéntrate. No es tu pasado ni tu presente, y tampoco tu futuro. Es TODO. Como música, como aromas del Oriente, o la sensualidad de cientos de amazonas y sirenas que juegan a placer... o donde el centauro corre veloz a través del desierto y la montaña. Allí, donde mires...posarás la magia de tu interior, Mago!- seguía susurrando el Árbol.

Una lágrima empezó a recorrer la mejilla del Mago. Una lágrima de cristal, en azul y en plata. Y sus recuerdos empezaron a jugar con sus deseos. Mientras una suave brisa y un poco lluvia, se hacía presente en el lugar y ambos seres, se abrazaban en señal de voluntad y de pacto.

-Las lágrimas de un Mago, son eternas. Mago. 

-Mis lágrimas, eternas, Árbol me dicen que la Magia de tus raíces es la fuerza que necesito para subir y elevarme entre tus ramas...y seguir mi ruta. Mi camino. Mi destino.

El Mago, sintió que el vuelo llegaba como la brisa inesperada. Sus pensamientos volaban. Su deseo, inspirado, poseído por una Vida mágica y entre guerreros y batallas miles vividas bajo los truenos y los desiertos, y un corazón dispuesto a vivir.

-Tu corazón es muy fuerte. Es misterioso como la Magia que llevarás hasta todos los pueblos y aldeas de nuestro Universo. Ese Universo que quieres descubrir, que quieres sentir, y conocer para llegar a tu destino...- le señaló el Árbol, esta vez bajando unas ramas y posándolas sobre sus hombros caídos pero dispuestos a seguir el camino.

El Mago seguía a los pies del árbol. Abrazado. Sumido en un sueño perdido de niño, sueño que seguirá viviendo por miles de años a través de la Magia de su Universo.

-Alza. Alza tu mirada. Alza tu vuelo  mago. Ya estás preparado. Lo tienes. Es la fuerza tu de tu vida, y la de miles de almas que llevas en tus manos cada vez que posas tu mirada en la ruta. Son multitudes de pueblos y personas que te esperan, Mago. Ven. Posa tus manos en mis raíces. 

Al tocar sus raíces, un concierto empezó a sonar. Y un canto de mujer hizo eco a través de ese bosque. Voz sensual. Y en cada sonido, una voz en su interior, le decía que debía hacia la ruta. Ese destino incierto, pero suyo. La voz del concierto de los árboles, de las flores, de las estrellas que bajaban en forma de pequeñas y microscópicas luces multicolores. 

-Cierra tus ojos, Mago. Escucha. Es ella. Esa voz dulce que sientes ahora. Es la voz que debes seguir. Siente su aroma. Siente sus lágrimas. Percibe sus sentimientos..- le describía el Árbol mientras sus ramas empezaban a alejarse del cuerpo poseido de la dulce melodía, en piano, en voz dulce, de ese ser....

Se paró. No lo miró hacia arriba. Sólo posó sus manos sobre el tronco, grueso, infinito, como un muro romano. Acercó su frente. Sintió la energía del lugar. Sintió el aroma. Y mientras movía su traje obscuro y plateado por la luz que se colaba entre otros árboles...el Mago atinó y escribió en la tierra:

MAGIA. 


viernes, 10 de octubre de 2014

Pensamientos Multicolores

En esta columna de fin de semana, y la primera desde la celebración de mis primeros 41 años de vida, les regalo algunas frases o pensamientos que más que poesía es la voz de mi corazón y la fuerza de mis pensamientos como periodista y escritor que quiere regalar (les) un poco (más) de optismismo...en tiempos de tantas noticias trágicas, estrés laboral o sencillamente momentos ingratos o difíciles. 

Para tí, con todo mi cariño y recuerdo...


 "Mira, observa, siente. No dejes de emprender el vuelo hacia lo infinito, hacia tu ser propio, tuyo, y que que está vivo, listo y dispuesto a ser más. Deja que la Vida te llene de espacios nuevos, de sabores diferentes y sonidos que seguro te harán bailar".

"No dejes de soñar, de tener la esperanza de vivir y revivir.  Camina y sonríe. Toma su mano. Siente su piel suave, piel humana, piel dulce. En todas partes hay lugares donde caminar, donde sentir esa puesta de sol, y en ese atardecer, en ese amanecer, nuevo, te prometo que encontraràs algo más que un deseo, un sentimiento. Encontrarás inspiración. Tu alma".

"Conversando con Kaori, una profesora japonesa, quedé impresionado por la belleza de su mirada y su sonrisa. Pulcra. Sincera. Sin menos y sin más. Lo preciso. Su cuaderno tallado en trazos maravillosos de caligrafía o arte japonés...su ropa única de color verde obscuro. Su pelo abrazando su cabeza y su rostro de niña-mujer. Y una conversación infinita para organizar juntos una velada cultural junto a una amiga chilena artista, bella de corazón y pasionaria de su vida. Todo en medio de un café en una esquina de Concepción cuyo sabor dice ser de Colombia. Qué placer se siente disfrutar a dos mujeres hermosas y cultas, y amigas".

"En una semana, llena de noticias, de Ébola que sí, que no. De Premio Nobel, de alzas y bajas, de estrenos y películas repetidas, de Bolsas que sucumben ante las expectativas del mercado...me sonrío y camino. Respiro. Me paro frente a mi árbol favorito. Lo abrazo. Tomo una foto. Lo vuelvo a mirar. Y ahora es este árbol que me sonríe. Y me dice: te quiero. Cuando regreso a mi departamento que vuela sobre 15 pisos de altura de mi ciudad Concepción, me digo: vale la pena vivir".

"Visito una Feria de Innovación y Creatividad, donde numerosos jóvenes y no tan jóvenes buscan sacar adelante su pequeña empresa basada en ideas y deseos. Llego a la conclusión que están ahí por algo. Por una misión. Sonríen. Conversan conmigo. Y me hacen partícipe de sus sueños, de cómo llegaron ahí. Bebo con ellos, la savia del triunfo y de los éxitos que están por venir. Y de cómo la comunicación, puede ser un aporte (mío) para ellos".

"Recibo un regalo. Desde lejos. Muy lejos. Una cartera de cuero hecha en la India. Una moneda de plata, bañada por la luz de las estrellas del Norte y bendecida por la lluvia de otoño. Con una imagen de la estatúa de la libertad. Recibo un cristal mágico, extraido de una isla que aún no se describe en los mapas pero si escribe en un libro. Recibo todo este regalo, envuelto en un manto de luz, de amor, de cariño, de amistad, de esfuerzo y làgrimas, de creencias y de partidas. De anhelos. De soledad. Y en ese regalo, visualizo un planeta nuevo, nuestro, vivo. Donde cabe todo. Luz. Abundancia. Afectos. Confianzas. Lealtades. Y agradecimientos".

"Veo tu foto corriendo sobre la playa. Tu sonrisa. Tu pasión por los animales. Tu creencia en la amistad. Y me siento orgulloso de que existan personas como tú. Porque el mundo precisa de personas que saben, que sienten, que cuidan, que emprenden. Que quieren".

"Y sigo escribiendo. Dando las gracias a las 36 mil personas que me acompañan desde aquí hasta allá. Por el mar, el cielo, la tierra, la selva. La ciudad y el pueblo. Allí, en tu corazón".

Feliz fin de semana y Pura Vida!

 

domingo, 28 de septiembre de 2014

Magia, Inspiración y Amor (41)


Hace 41 años, llegué a este planeta como un ser pequeño, en los brazos de Mamá y con el corazón hinchado de orgullo de Papá. Hace 41 años, comenzó esta aventura que en este mundo llaman de múltiples y complicadas maneras: crecer, estudiar, conocer, saborear, experimentar, alimentarme. Aprender. Seguir... Y que si tuviera que buscar un par de palabras que me identifiquen con este número 41, sería MAGIA y AMOR.


La Magia comenzó hace 41 años, un 29 de septiembre de 1973, y en una clínica de Santiago de Chile (Las Lilas), lugar donde llegué a este mundo para ser feliz. 

Claro. Ser feliz. Y desde entonces, mi vida ha estado llena de Magia y Amor. La Magia de crecer. De recibir toda esa energía maravillosa de dos personas que en alianza de amor y deseo, me concibieron y bajaron de esa estrella universal donde todo existe y todo vive. 

Desde entonces, la Magia se convirtió también en una  gira para conocer otros países. La Magia de tener en mi vida gente maravillosa, comenzando por mi familia, conocidos, profesores, maestros, por mis amigos...y ahora, mi propia familia con mis dos pequeños hijos Cristóbal Renato y Agustín Andrés. 

La Magia de vivir y revivr, entre alegrías, penas, amarguras y esperanzas. Sueños. Agua. Luz. Horas sin dormir, mientras mis pensamientos escriben nuevas páginas a través de mi corazón y que siempre decanta en un artículo. O también, en un libro. Sí! Un libro! Hoy, por fin,  tengo en mis manos listo para su publicación, mi segundo libro: A Pura (da) Vida!

En estos 41 años de vida, soy testigo que Dios y el Universo han estado conmigo. En las buenas y en las malas. En las puras e impuras. En las difíciles. Y en las que todo fluye. He visto y he sido testigo de las señales más potentes al momento de enfrentarme a la muerte y a la nueva vida. Ya sea en un accidente de tránsito, en un asalto o un secuestro. O en el nacimiento de mis dos pequeños guerreros. 

He visto pasar delante de mi, noticias, hechos terribles y maravillosos. Reportajes. Y he escrito sobre lo que sucede, lo que nos rodea y nos empalma como responsables de una sociedad civil comprometida y a veces no tan comprometidas.

He sido testigo de la existencia a través de mi vida de personas maravillosas, mágicas. Y otras, complicadas, difíciles por no decir, tortuosas e imposibles. Personas que me han ayudado a ser mejor. Y  a a veces, convertirme en un ser que desde las alturas de mis pensamientos, de mis ganas, de mi pasión por la vida, puedo escribir algunos párrafos con sentido o sin sentido, y lograr tocar el corazón.

Mis vivencias en Chile, en Venezuela, en Estados Unidos, España, Brasil, Francia, Argentina, no sólo son timbres de pasaporte. Son timbres que han marcado mi corazón. Timbres que han marcado mis sentidos y han abierto en mi, nuevas ventanas de esperanza y de emprendimiento. Ese timbre o sello que te va dejando un poquitico de ese territorio cargado de historias, sueños.

Las personas del mundo, son como los ángeles. Llegan y vuelan. Se van. Te protegen. Te animan. Te sonríen. Y se van. Todos somos ángeles. Los ángeles del universo, del amor, de la vida. Sólo, que no nos damos cuenta.

No nos damos cuenta que en cada uno de nosotros existe un poder infinito. El poder de la sabiduría, el poder de vivir, el poder de sonreír, de ser felices, de levantarnos todos los días con un  propósito. Y en ese propósito, transferir ideas, sentimientos, ganas, fuerza, convicción. A veces, pienso que lo más triste es que millones de personas viven cegadas en sus propios miedos, temores y dudas. 

Y no rompen el celofán. No abren la ventana. O no usan la llave para abrir una puerta. La puerta para ser feliz.

Cada vez que camino con mis hijos, en sendero al parque o a jugar a la pelota, nos miramos, nos sonreímos y nos profesamos una alianza: la del amor. Para la Vida. Para nosotros mismos. Para crecer sanos y que lleguen y vuelen alto. 

Cuando bebo un café con una amiga o o un amigo, el aroma de la libertad de una amena conversación, de un sabor sincero, me hace pensar lo inmenso que somos. Y lo increíble que son las conversaciones para nuestras almas.

O cuando vuelvo a abrir la ventana de mi corazón y dejo entrar el aroma suave, la brisa fresca, el sabor a mar, la textura a arena.  Aún ahí. O sin estar ahí, pienso que merezco volver a sentir lo que alguna vez pudo ser.  Amor al fin.  



En estos 41 años de vida, en este lunes 29 de septiembre, estoy convencido que soy feliz. Que todo lo que me rodea es señal potente que Dios, ese Dios Universo, ese Dios que está en todo lo que nos rodea, me bendice, me ilumina y me anima a escribir este artículo. En brindis por la Vida. En brindis suave y frutoso por lo que más queremos.

Gracias a todos por compartir conmigo, este brindis. En estos 41 años de Magia y Amor. Y decreto otros 41 años de Amor, Vida, Esperanza, Ideas e Inspiración para todos ustedes que me han acompañado, me siguen y me esperan.

Un abrazo especial a mi gente de Venezuela. País dueño de la mitad de mi corazón. País de familia, amigos, magia y amor. País que espera un milagro. Y que estoy seguro que si todos hacemos magia, podremos recuperarlo. Fuerza mi gente! Fuerza mi Venezuela querida.

Los invito a leer mi segundo libro A Pura (da) Vida!, que espero pronto llegue hasta sus manos y vivan conmigo la Magia y el Amor, de una Vida pura y sin prisa. Pura Vida!

Se les sonríe...se les quiere....

Cristian






lunes, 15 de septiembre de 2014

Un nuevo planeta conquistado (Para Agustín en sus 6 años)

...y llegamos nuevamente a un nuevo destino, hijito mío. Con mucha alegría, sonrisas, flores (de esas que te gusta pedir prestada a la naturaleza, para regalarla a quien amas), juegos, pensamientos y una voz dulce que enciende luces maravillosas a través del Universo.

Bienvenido, nuevamente mi querido Agustín. Has llegado a tus primeros seis años de vida. Firme. Justo. Protector. Y unido en pensamiento y amor junto a quienes te amamos y en especial, este hombre que te admira desde antes que nacieras y vinieras a este mundo a llenarnos de colores multicolores.

A lo largo de estos primeros seis años, hijo mío, puedo decirte que hasta acá, vas muy bien. Y que a partir de este nuevo 15 de septiembre, será mejor aún. Comienzas un nuevo ciclo de vida, el cual te llevará por primera vez al Colegio. Donde conocerás nuevas personas, nuevos profesores, nuevos temas y serás, con justicia, un Líder. Porque naciste para serlo y unir personas, con tu hermosa sonrisa y protectora voz.

Si en los primeros 6 años, conquistaste flores, juegos, personas, deseos...con tu espíritu maravilloso de niño, niño alma, niño hombre. Que queda para los próximos seis años! Dios. Vas a ser un joven muy importante. Lo sé. Junto a Cristóbal, tu hermanito mayor, van a ser una dupla poderosa de amor, ideas, trabajo, amistades...y conquistarán -juntos- nuevos y poderosos reinos donde la magia de la vida los llenará de sorpresas y misterios. 

Mi hermoso Agustín, quiero a través de estas líneas compartir todo mi amor como papá en estos, tus 6 añitos de vida. Como lo hago todos los 15 de septiembre, estas letras que nacen del alma, de mi sangre, de mi amor por ti, quedarán impregnadas de luz, de colores, de sabores, de alegrías y nuestra complicidad infinita.

Mi príncipe de las flores, nunca dejes de sonreír tan hermoso. Nunca de dejes de correr como lo haces cada vez que nos reencontramos en un abrazo, en un beso o "buenas noches Papá". Nunca dejes de ser ese niño-hombre que seguramente contribuirá a hacer este mundo, más mundo, más unido, más sustentable.

Chile, América Latina y el mundo en general, precisa de personas maravillosas como tú y tu hermano. El planeta, cada vez gira más rápido y los días se llenan de apuro, de estrés, de compras y ventas, de logros y desaciertos.. de incoherencias y sin sabores...de dolor por la guerra, por el hambre y por la violencia urbana. Un mundo digitalizado, enredado a través de la web, de la telefonía móvil, y donde los libros, la música, la tertulia se hace cada vez más lejana y menos abundante.


Mi vida, este mundo hermoso, verde, azul, amarillo, blanco...negro, necesita de tus manos, de tus pies, de tu corazón. Y en estos seis años de vida, que comienzas ahora, este 15 de septiembre, no olvides que tu misión sigue a firme. Sigue adelante. No claudiques. Ama. Protege. Lidera y se feliz, como siempre lo ha sido.

Al escribir estas líneas, lo hago orgulloso. Contento. Y le pido al Universo, al creador, a Dios nuestro, que te bendiga siempre. Que ilumine tus pensamientos, tu corazón. Que te lleve por aquellos lugares que siempre llegarás, porque eres un gran viajero. Un esplendido aventurero. Un niño, que cuando se haga hombre, tomará su mochila, su libreta, su lápiz y tu mejor amigo "Osito Fumarola", para juntos descubrir esos reinos que necesitan de tu presencia.

No puedo dejar de decirle al mundo que en ti existe esa luz. Que ilumina, que enciende, que seduce y nos invita a ser mejores. Y cada vez que te veo junto a Cris, tu hermanito, me doy cuenta que juntos son dinamita, son poderosos aún más. 

En estos seis años, decreto para tu vida y de aquellos que llevas en tu corazón: amor, salud, abundancia, inteligencia, creatividad y que llegues muy alto en tu vuelo de águila. Y pongo en mis manos, mucha energía, la de los árboles, la del mar, la energía de nuestra madre tierra, para que te llene de mucha sabiduría y coraje, y sigas creciendo así: hermoso.


Papá, siempre estará contigo. Desde mis letras, desde mis juegos, desde mi sonrisa, desde mi corazón, que te ama y te respeta.

Feliz Cumpleaños mi amor, Felices 6! Número hermoso que calza con tu corazón y tus manos artísticas y emprendedoras. 

Te amo

Papá

                                                                                        Lunes 15 de septiembre 2014







15, y sigues siendo mi príncipe de las flores!

Hola rey! Hola mi Agustín. Hoy paso por acá, para contarte que he decidido retomar mis artículos, desde mi planeta interior, llamado Libro. ...